«El cuaderno de Pitágoras» o cómo mirar dentro de la cárcel y sentirte ahí
Producción del Centro Dramático Nacional
Hasta el 20 de febrero estará en la Sala Francisco Nieva del Teatro Valle Inclán la obra El cuaderno de Pitágoras, dirigida y escrita por Carolina África, a la que después esperan otras ciudades como Cuenca, A Coruña, Zaragoza, Vitoria o Palma de Mallorca.
Se trata de una obra que incita a reflexionar sobre los modelos penitenciarios de nuestro país y sobre la validez de los programas de reinserción.
Esta producción del Centro Dramático Nacional es fruto de un voluntariado enmarcado en el Proyecto LÓVA que África realizó en la cárcel de Valdemoro y está inspirada en casos reales, aunque la historia es ficción. Para su desarrollo la autora se entrevistó con familiares y colaboradores de distintos colectivos que trabajan en diferentes cárceles. Ella quería hacer metateatro hablando desde su experiencia y contando el valor que este arte puede tener para derribar muros en un colectivo que vive en un entorno tan hostil como este. Diecisiete puertas tenía que pasar cada día para reunirse con los presos.
En un encuentro con el público, África compartió algunos de los momentos más emotivos vividos en este módulo penitenciario y el significado que había tenido el teatro para los miembros del taller que ella guiaba. Se pusieron también de manifiesto problemas sociales como la alta discriminación que se sufre en estos entornos, más acusada aún en el caso de las mujeres, ya que constituyen solo el 7% del sistema penitenciario y este no está constituido para ellas.
Manolo Caro, Emmanuel Cea, Gledys Ibarra, Helena Lanza, Ascen López, Jorge Mayor, Nuria Mencía, Pepe Sevilla y Victoria Teijeiro son los actores y actrices que da vida a los 30 personajes que conocemos sobre este escenario-cárcel en el que se mezclan risa y emoción.
Pero, ¿dónde están nuestras cárceles? Tal y como nos recordó Caro en el encuentro mantenido con el público, “cada uno tenemos nuestras propias cárceles mentales que a veces no están tan lejos de las cárceles físicas”.
Otro de los aspectos que se resaltaron en esta charla fueron la capacidad que tenemos para prejuzgar continuamente y las falsas diferencias que creamos haciendo dicotomías entre buenos y malos, entre los que están en esa situación y los que no, falsas porque cuando estás ahí las líneas cada vez son más delgadas y te das cuenta de que nadie está exento de entrar en la cárcel ansiando de repente la libertad.
Precisamente el final de esta obra se erige como un canto a la libertad representado por un mar que no dejará indiferente a nadie. Y es que tal y como decía uno de sus personajes, Angélica, “nadar es lo más parecido a estar libre”.
__

1 pensamiento sobre “«El cuaderno de Pitágoras» o cómo mirar dentro de la cárcel y sentirte ahí”
Los comentarios están cerrados.