Habilidades clave de un buen showrunner: comunicación, criterio y decisión
Iberseries & Platino Industria acoge una charla sobre esta figura con referentes del sector
El showrunner es una figura que cada vez cobra más interés en la industria audiovisual. Pero, ¿sabemos realmente qué es? ¿cuáles son funciones? ¿dónde se complica su trabajo?
En el marco de la celebración de Iberseries & Platino Industria y moderados por Natalia Marcos, periodista de El País, reconocidos profesionales del sector audiovisual debatieron sobre esta labor, incidiendo en la importancia de la buena comunicación. “Estamos en un sector en el que todos pensamos que hablamos de lo mismo y todos hablamos de cosas diferentes”, afirmó Ramón Campos, CEO de Bambú Producciones España, describiendo al showrunner como un guía que consigue que todos hablen el mismo idioma en una producción. Amaya Muruzabal, CEO de M Content, destacó que debía ser una persona a la que le guste la gente y ayudar así a que la producción llegue a buen puerto. David Martínez, director de ficción de Secuoya Studios, también destacó la importancia de la comunicación para que se entienda la historia que se quiere contar porque “esta es una profesión de muchas profesiones”. En este sentido, Diego Ramírez Schremp, productor ejecutivo y socio de Dynamo, destacó el poder de la escucha y de ser consciente de que “no tienes la verdad absoluta”. Y el autor, director y showrunner Martín Vatenberg incidió en que la “comunicación es fundamental en esta era en la que a la gente le cuesta tanto mirarse a la cara, escuchar a los otros y a tus impulsos”. Por su parte, la directora Arantxa Echevarría, que con la nueva serie Chavela se estrena como showrunner, definió esta figura como un director de proyecto y señaló que cuando el guionista es también director de la película ya es en cierta manera showrunner en sí mismo porque está dejando su sello en la creación.
Echevarría añadió que “uno no nace siendo showrunner”, recordando que para llegar a este puesto se tiene que dar un proceso de muchos pasos. “Conocer los tiempos y procesos del equipo implica haber estado en muchos equipos. Es muy piramidal y tienes que saber qué hacen todos los equipos”, subrayó.
El poder de decisión y el buen criterio fueron también aspectos que se pusieron encima de la mesa, sobre todo en momentos críticos. El valor de las plataformas en ese sentido viene de “servirte de espejo”, según recalcaba Campos, y no de actuar bajo la premisa “ordeno y mando” porque eso al final no enriquece al proyecto y terminan por convertirse en una especie de Frankestein. “Yo soy creador de alquimia. Veo la cadena, analizo lo que hace, lo que produce, la audiencia, etc. Ahora mismo falta ese análisis con las plataformas. En una industria tenemos que prever el futuro. Las plataformas tienen una línea que si compartiesen con nosotros sería más enriquecedor. Conocer la línea también te permite meter los elementos disruptivos en medio”.
Preguntado por las dificultades que se encuentran cuando, como en el caso de la serie El caso Asunta, la producción está ambientada en un caso real, Campos contestó que “a diferencia de cuando se trata de ficción, tienes que aferrarte a la realidad, corres muchos riesgos y tienes que rodearte de abogados y documentalistas”. En adaptaciones literarias, como en el caso de Cien años de soledad, Ramírez apuntó a la necesidad de hacerlo con mucho respeto, ser fiel a la esencia, pero de hacerlo sin miedo: “Entender que el lenguaje literario es diferente al audiovisual y que lo queremos hacer extensible a un público más amplio. En cuanto a la producción se encuentra el reto del paso del tiempo. Hay que meter 100 años en 16 episodios. Ese paso del tiempo se convierte así en eje del diseño de producción”.
Muruzabal destacó que en las adaptaciones el reto es ser fiel al espíritu del libro y al mismo tiempo guiñar un ojo al público, aludiendo a que estamos ante un arte colectivo: “Tienes que ser consciente de que estás rodeado de un equipo de profesionales. Eso genera una resignificación porque te devuelven cosas que no esperabas. Haces esto porque a ti te cambiaron las historias. Viste un día una historia que te cambió”.
